Empieza a la velocidad que tocas limpio
Pon el tempo que te permita tocar el pasaje correctamente, aunque te parezca vergonzosamente lento. Si te equivocas, estás por encima de tu techo actual: baja diez pulsaciones por minuto y vuelve a intentarlo.
No se trata de alcanzar hoy el tempo objetivo, sino de tocar bien las veces suficientes para que la versión correcta se convierta en hábito.
Cuenta o palmea antes de tocar
Un compás contando en voz alta enseña más sobre un ritmo que diez intentos a ciegas. Palmea el patrón, luego tócalo y después tócalo con el clic.
Si no puedes palmearlo con precisión, tus manos no tienen ninguna posibilidad de tocarlo con precisión.
Sube el tempo en pasos pequeños
Cuando toques un pasaje tres veces seguidas sin fallar, añade cinco pulsaciones por minuto y repite. Los saltos grandes devuelven los errores que acabas de corregir.
Trabaja las transiciones en lugar de la pieza completa. La mayoría de los errores viven en los dos tiempos que rodean un cambio de acorde o de posición.
Aprovecha los acentos y el compás
El primer tiempo acentuado te dice dónde empieza cada compás, y eso evita que te adelantes un tiempo en pasajes largos. Ajusta el compás al de tu pieza para que el clic caiga donde respira la música.
Para comprobar el tempo de un pasaje que ya conoces, usa el control de tap tempo en lugar de adivinar una cifra.