Empieza con los acordes de dos dedos
Mi menor y La menor solo necesitan dos dedos, así que son la vía más rápida para escuchar algo musical. Tócalos hasta que colocar los dedos sea automático y no algo que debas mirar.
- Em — dos dedos, suenan las seis cuerdas
- Am — dos dedos, evita la sexta cuerda
Añade los cuatro abiertos imprescindibles
Do, Sol, Re y La son la columna vertebral de la música popular. Cada uno enseña algo nuevo: Do estira los dedos, Sol usa tres cuerdas al aire, Re mantiene la mano compacta y La apila tres dedos seguidos.
Al principio zumbarán. El zumbido suele ser un dedo que roza la cuerda vecina, no falta de fuerza.
Después Mi y Re menor
Mi mayor y Re menor completan el conjunto y aparecen constantemente junto a los demás. Con ocho acordes ya puedes tocar en las tonalidades de Sol, Do, Re y La menor.
Practica los cambios, no las posiciones
El verdadero obstáculo del principiante es cambiar de acorde a tiempo. Elige dos acordes y alterna uno por tiempo, luego uno por compás y después a tempo lento de canción.
Mantén el rasgueo aunque un acorde llegue tarde. Una nota equivocada a tiempo suena mucho mejor que un acorde correcto tras una pausa.